Siento que todo ha cambiado. Este último año, todas y cada una de las cosas que yo estaba acostumbrada han cambiado. Mi hogar, mi familia, mis amigos, mi pareja, yo. Ha cambiado todo tan deprisa que hasta ahora me doy cuenta. Es algo nuevo, y me da miedo, pero a la vez tengo ganas de vivir esta nueva etapa de mi vida. Me da la sensación de que estoy viviendo demasiado rápido, que me estoy perdiendo lo bueno de la vida: la juventud. Una vida esta creciendo dentro de mi a mis 19 años de edad y no me puedo creer que algo así esté sucediendo. En pocos meses, tendré una niña a mi cargo. Un ser pequeño y débil que necesitará de todo y dependerá de mi dárselo. He podido fallar en muchísimas cosas en mi vida, pero aquí no puedo. No puedo fallarle a ella. No se como me lo haré, no se por donde empezar, no se que camino tomar... gracias a dios no estoy sola, aunque tampoco quiera depender de nadie en estos momentos no tengo otra opción.
En estos momentos me río de mi misma al recordar, cuando pensaba que todos mis problemas se solucionarían si estudiaba un poco más, si adelgazaba, si ayudaba a mi madre a limpiar... ¡que tiempos aquellos!
Pero a fin de cuentas soy feliz. Porque por más problemas que tenga y por más difícil que sea salir adelante se que lo voy a conseguir. Puede que tropiece por el camino, puede que me relvase y hasta puede que caiga, pero se que me volveré a levantar y que si no tengo fuerzas para levantarme, me levantaran porque confío en la poca gente que me apoya.
Lo haré por ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario